Directora: Dra. Ana Jachimowicz



Este Universo está vivo.
Este Universo es sagrado.
Este Universo contiene un mensaje y nos invita a descifrarlo.

Ana Jachimowicz

Honrando la creación como Bendición Original, la Espiritualidad de la Creación integra la sabiduría de la espiritualidad occidental y orienta y las culturas aborígenes globales con la nueva comprensión científica emergente del universo y la pasión de la creatividad.
Es a la vez una tradición y un movimiento, celebrada por místicos y agentes de cambio social de todas las épocas y culturas.

Los Doce Principios de la Espiritualidad de la Creación
  1. El universo es fundamentalmente una bendición
    Nuestra relación con el universo nos llena de reverencia.
  2. En la creación, Dios es a la vez inmanente y trascendente. Esto es panenteísmo, el cual nos es teísmo (Dios afuera) ni ateísmo (no hay Dios en ninguna parte).
    Experimentamos que lo Divino está en todas las cosas y que todas las cosas están en lo Divino.
  3. Dios es tanto Madre como Padre, tanto Niño como Pariente, tanto Dios en el
    misterio como Dios en la historia, tanto más allá de todas las palabras e imágenes como en todas las formas y los seres.
    Nos liberamos de la necesidad de aferrarnos a una forma o nombre literal de Dios.
  4. En nuestras vidas, encontramos nuestro ser más profundo y verdadero mediante prácticas espirituales. A través de las artes de la meditación y del silencio, cultivamos la claridad de la mente y vamos más allá del miedo hacia la compasión y la comunidad.
  5. Nuestro trabajo interior puede ser comprendido como un viaje cuádruple que implica:
    • reverencia, deleite, asombro (conocido como Vía Positiva)
    • duda, oscuridad, sufrimiento, soltar (Vía Negativa)
    • dar a luz, creatividad, pasión (Vía Creativa)
    • justicia, sanación, celebración (Vía Transformativa)
    Entretejemos nuestros caminos por estas vías al modo de una danza en espiral, no del trepar una escalera.
  6. Cada uno de nosotros es un místico.
    Podemos ingresar en lo místico tanto a través de la belleza (Vía Positiva) como a través de la contemplación y del sufrimiento (Vía Negativa). Hemos nacido llenos de asombro y podemos recuperarlo a cualquier edad.
  7. Cada una de nosotras es una artista.
    Todas nuestras expresiones de creatividad, sean cuales fueren, son nuestra plegaria y alabanza (Vía Creativa)
  8. Cada uno de nosotros es un profeta.
    Nuestro trabajo profético consiste en interferir con todas las formas de injusticia y con aquello que interrumpe toda vida auténtica (Vía Transformativa).
  9. La diversidad es la naturaleza del universo.
    Nos alegramos y honramos con coraje la rica diversidad del Cosmos, expresada en los individuos y en las múltiples culturas, religiones y tradiciones ancestrales.
  10. La obra básica de Dios es la compasión y nosotros, en tanto bendiciones originales e hijos e hijas de lo Divino, somos llamados a la compasión.
    Reconocemos nuestra mutua interdependencia: nos regocijamos en las alegrías de los demás y nos dolemos en los dolores de los demás y trabajamos para sanar las causas de esos dolores.
  11. Existen múltiples pozos de sabiduría y fe emanando de un único río subterráneo de sabiduría Divina. La práctica de honrar, estudiar y celebrar la sabiduría recolectada de esas fuentes se denomina Ecumenismo Profundo.
    Respetamos y abrazamos la sabiduría y la unidad que surge de esas diversas fuentes de las tradiciones sagradas del mundo.
  12. La justicia ecológica es esencial para la sustentabilidad de la vida sobre la Tierra.
    La ecología es la expresión local de la cosmología, y por ello nos encomendamos a vivir a la luz de este valor: pasar la belleza y la luz de la Creación a las generaciones futuras.
Desde siempre, la humanidad se ha planteado estos interrogantes básicos existenciales.
Las diversas respuestas han tomado la forma de religiones, filosofías, metafísicas, teologías, místicas, espiritualidades, ciencias y artes ... » leer más

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