
Directora: Dra. Ana Jachimowicz
Este Universo está vivo.
Este Universo es sagrado.
Este Universo contiene un mensaje y nos invita a descifrarlo.
Honrando la creación como Bendición Original, la Espiritualidad de la Creación integra la sabiduría
de la espiritualidad occidental y orienta y las culturas aborígenes globales con la nueva comprensión científica emergente del
universo y la pasión de la creatividad.
Es a la vez una tradición y un movimiento, celebrada por místicos y agentes de cambio social de todas las épocas y culturas.
Es a la vez una tradición y un movimiento, celebrada por místicos y agentes de cambio social de todas las épocas y culturas.
Los Doce Principios de la Espiritualidad de la Creación
- El universo es fundamentalmente una bendición
Nuestra relación con el universo nos llena de reverencia. - En la creación, Dios es a la vez inmanente y trascendente. Esto es panenteísmo, el cual nos es teísmo (Dios
afuera) ni ateísmo (no hay Dios en ninguna parte).
Experimentamos que lo Divino está en todas las cosas y que todas las cosas están en lo Divino. - Dios es tanto Madre como Padre, tanto Niño como Pariente, tanto Dios en el
misterio como Dios en la historia, tanto más allá de todas las palabras e imágenes como en todas las formas y los seres.
Nos liberamos de la necesidad de aferrarnos a una forma o nombre literal de Dios. - En nuestras vidas, encontramos nuestro ser más profundo y verdadero mediante prácticas espirituales. A través de las artes de la meditación y del silencio, cultivamos la claridad de la mente y vamos más allá del miedo hacia la compasión y la comunidad.
- Nuestro trabajo interior puede ser comprendido como un viaje cuádruple que implica:
- reverencia, deleite, asombro (conocido como Vía Positiva)
- duda, oscuridad, sufrimiento, soltar (Vía Negativa)
- dar a luz, creatividad, pasión (Vía Creativa)
- justicia, sanación, celebración (Vía Transformativa)
- Cada uno de nosotros es un místico.
Podemos ingresar en lo místico tanto a través de la belleza (Vía Positiva) como a través de la contemplación y del sufrimiento (Vía Negativa). Hemos nacido llenos de asombro y podemos recuperarlo a cualquier edad. - Cada una de nosotras es una artista.
Todas nuestras expresiones de creatividad, sean cuales fueren, son nuestra plegaria y alabanza (Vía Creativa) - Cada uno de nosotros es un profeta.
Nuestro trabajo profético consiste en interferir con todas las formas de injusticia y con aquello que interrumpe toda vida auténtica (Vía Transformativa). - La diversidad es la naturaleza del universo.
Nos alegramos y honramos con coraje la rica diversidad del Cosmos, expresada en los individuos y en las múltiples culturas, religiones y tradiciones ancestrales. - La obra básica de Dios es la compasión y nosotros, en tanto bendiciones originales e hijos e hijas de lo Divino,
somos llamados a la compasión.
Reconocemos nuestra mutua interdependencia: nos regocijamos en las alegrías de los demás y nos dolemos en los dolores de los demás y trabajamos para sanar las causas de esos dolores. - Existen múltiples pozos de sabiduría y fe emanando de un único río subterráneo de sabiduría Divina. La práctica
de honrar, estudiar y celebrar la sabiduría recolectada de esas fuentes se denomina Ecumenismo Profundo.
Respetamos y abrazamos la sabiduría y la unidad que surge de esas diversas fuentes de las tradiciones sagradas del mundo. - La justicia ecológica es esencial para la sustentabilidad de la vida sobre la Tierra.
La ecología es la expresión local de la cosmología, y por ello nos encomendamos a vivir a la luz de este valor: pasar la belleza y la luz de la Creación a las generaciones futuras.
Desde siempre, la humanidad se ha planteado estos interrogantes básicos existenciales.
Las diversas respuestas han tomado la forma de religiones, filosofías, metafísicas, teologías, místicas, espiritualidades, ciencias y artes ... » leer más
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